Drachen in Bogota
Seit einigen Wochen scheinen die Wettergoetter gut gelaunt zu sein, Bogota ist sonnig und fruehlingshaft, die Leute stroehmen am Wochenende in die Parks und auf die Septima (einer von Bogotas Hauptstrassen, die am Sonntag fuer Velofahrer, Jogger und Spatziergaenger gesperrt wird). Ein sehr schoenes Bild. Die Leute gehen mit Sack und Pack und sogar mit Zelt in den Park, um dort mit Familie oder Freunden den ganzen Tag zu verbringen und zwischendurch eine kleine Siesta zu machen. Im Parque Simón Bolívar hat es einen grosen kuenstlichen See, worauf man Pedalo fahren kann. August ist auch Drachensteigen-Zeit, denn in diesem Monat soll der Wind guenstig dafuer sein. Die bunten Drachen verkaufen sie am Strassenrand rund um den Park. Hier sind anscheinend auch die Erwarchsenen Drachensteiger-Fans und ich habe vor, dies an einem der naechsten Wochenende mit Freunden auszuprobieren. Momentan geniesse ich es einfach, ab und zu einen Kaffee in der Sonne zu nehmen.
Suechtig nach: Mad Men
Suechtig nach: Mad Men
Weil Rosmarie wieder zurueck aus ihren Ferien in der Schweiz ist, treffen wir uns wenn moeglich ein Mal pro Woche, um zusammen mit Anna, einer deutschen Freundin, die Serie "Mad Men", zu schauen und zusammen zu kochen und zu essen. Wir sind alle angefressen und traellern die Titelmusik jeweils voller Vorfreude mit. Die Serie spielt in der new yorker Werbeszene der 60er Jahre und zeigt eine egoistische Macho-Gesellschaft, alle saufen und rauchen (ueberall!! ueberall! unvorstellbar!), was das Zeug haelt, die Charaktere sind extrem interessant und vielschichtig gezeichnet, immer wieder blitzen unterschwellige Konflikte und verdraengte Vergangenheit hervor. Das toent jetzt vielleicht nicht so attraktiv, aber es ist sehr interessant, den Leuten zuzuschauen, wie sie sich selbst eine Grube graben und die dunklen Seiten dieser glamoureusen Welt zu beobachten. Und die Frisuren und Kleider sind super.1. August mit chilenischem Wein und kolumbianischen Cervelats
Am letzten Samstag war ich mit ein paar Interteamlern am 1. August-Fest (es war zwar der 6. August, aber am 1. hatten wir eben nicht frei) im Schweizer Klub/Schweizer Schule und ich habe meinen Vegi-Schwur kurz abgelegt, um einen Cervelat zu essen ;-) war super! (aber pssst...nicht weitersagen) wir hatten es lustig, aber das restliche Fest war wahrscheinlich ziemlich oede. Der Schweizer Wein war doppelt so teuer wie der chilenische...das nennt man Vermarktung schweizer Produkte!
corre, corre!
corre, corre!
Ich bin mich immer noch an die Arbeitsweise hier am gewoehnen. Die Bogotaner/innen arbeiten unglaublich viel und rennen der Zeit nach. Aber wahrscheinlich - auf jeden Fall, was ich sehe - auch sehr ineffizient. Die Leute reden und reden und kommen fast nicht vom Fleck (z.T. moechte ich mir die Haare raufen, wenn meine Arbeitskollegen an einer Sitzung lang und breit ueber Chakras und andere spirituelle Sachen anfangen zu reden, wo es doch eigentlich um die Logframe Matrix, also Programmmanagement, gehen wuerde) die Sitzungen werden ellenlang und gegen Schluss erledigen sie alles in kuerzester Zeit und ploetzlich verwenden sie Arbeits-Methoden, die z.T. hoechst effizient sind. Es ist nicht ungewoehnlich, dass die Leute auch am Wochenende arbeiten - und die Meisten kompensieren Ueberstunden nicht. Letzte Woche war ich praktisch die ganze Zeit an Sitzungen mit dem Innenministerium und der Nationalen Indigenen-Organisation, aber es war vor allem viel blabla. Ich hatte es trotzdem lustig, denn ich habe inzwischen die kolumbianische Arbeitsweise angenommen: chatten und andere Sachen erledigen (darunter auch geschaeftliches, aber nicht nur) waehrend der Sitzung, denn viele kommen mit ihrem Laptop. Ich geniesse es auch mit den indigenen Frauen, die sehr nett, lustig und interessant sind. Wir haben zwischendurch auch ein bisschen Franzoesich geuebt, sie waren mit Begeisterung dabei. Die Frauen lassen keine Gelegenheit aus, um ihre vielfaeltigen Handwerks-Produkte anzubieten. Und ich war wahrscheinlich ihre beste Kundin, denn alles ist ja soooo schoen!
Cometas en el cielo de Bogotá
Desde hace unas semanas está haciendo solecito, las temperaturas son primaverales, los parques y la séptima se llenan de gente los fines de semana (la séptima es una de las calles principales de la ciudad, la cierran los domingos para la „ciclovía“ y se llena de ciclistas, caminantes y de gente corriendo). Le da un aire de festival, de alegría a la ciudad, me encanta. La gente llega bien preparada, inclusive con tiendas de acampar y pasa todo el día en el parque entre amigos o familiares. Hay un lago artificial grande en el parque Simón Bolívar, en el que se puede andar en pedalo. El mes de agosto es, además, el mes de las cometas, porque supuestamente hay bastante viento. Las venden al lado de la calle, alrededor del parque. ¡Ay, y qué delicia tomarse un cafecito en alguna terraza soleada! Me había hecho mucha falta...
Locas por Mad Men
Como Rosmarie ya violvió de sus vacaciones en Suiza, tratamos de encontrarnos una vez a la semana con Anna, nuestra amiga alemana, y cenamos juntas y miramos la serie "Mad Men". Ambientada en Nueva York durante los años 60, la serie gira alrededor del competitivo mundo de la publicidad, y sigue las historias de los hombres y mujeres que trabajan en una agencia, quienes hacen del vender un arte y cuyas vidas son movidas por sus egos. Todos toman y fuman (siempre y en cualquier lado y circunstancia..) los caracteres son muy interesantes y complejos, los conflictos y el pasado reprimido surgen a la superficie y contrastan con las apariencias glamurosas… ¡Y me encantan la moda y los peinados! Celebrando la fiesta nacional suiza con vino chileno y salchichas colombianas
El sábado pasado asistí con unos compañeros de INTERTEAM a la fiesta nacional de Suiza (que es el 1o de agosto, pero lastimosamente no es feriado en Colombia jeje) que el club suizo había organizado en el colegio suizo de Bogotá. La pasamos super bien, aunque creo que la fiesta fue un poco aburrida. El vino suizo costaba el doble del vino chileno... parece que nadie quería promocionar los productos suizos…y confieso que me comí una salchicha (un cervelat…pero no se lo digan a nadie!!), a pesar de mi profunda dedicación al vegetarianismo…
corre, corre caballito!
Todavía estoy tratando de acoplarme al estilo de trabajo de los colombianos. Los bogotanos trabajan muchísimo y el tiempo nunca les alcanza. Esto se debe en parte – por lo que he visto – a la manera ineficiente de trabajar. Hablan y hablan y hablan (puede ser desesperante, sobre todo cuando mis compañeros empiezan a discutir durante horas sobre chakras y otras cosas espirituales si en realidad estamos hablando del marco logico de diferentes proyectos), las reuniones se hacen infinitas y DE REPENTE! Cuando ya todo el mundo está cansado sacan unas metodologías super eficientes y lo terminan todo en cuestión de minutos. Es muy común que la gente trabaje los fines de semana y no compensan estas horas extras. La semana pasada estuve en reuniones con la organización nacional indígena (ONIC) y el Ministerio del Interior, que en mi forma de verlo era puro blabla. Igualmente la pasé bien, ya que en una cosa me acoplé al trabajo a la colombiana: llevo el computador portátil a la reunión para chatear y hacer otras cosas (profesionales, pero no solo). Ademas, estuvimos platicando con las mujeres indígenas, que son muy chistosas e interesantes, y aprovechamos el tiempo para enseñarles unas palabras y expresiones en francés. Las mujeres aprovechan cada oportunidad para vender sus artesanías y creo que soy una de sus mejores compradoras. Son cosas muy, muy lindas!
Un tema bastante delicado son las críticas y las propuestas. Aun si uno se esfuerza en formularlas de manera diplomática y constructiva y aun si vienen de un colombiano o una colombiana, en general son recibidas como atropello. Por lo tanto, me quedo callada, tan callada que ya me pasó varias veces que la gente se dio cuenta (en estos casos contesto: “no, yo sólo los estoy escuchando”). Me imagino que algunos de ustedes ni se lo podrán imaginar, pero es así ;-)